Cuando un equipo de cuidadores o familiares coordina la prevención de caídas en un domicilio, las decisiones se toman en conjunto: qué estancia priorizar, qué adaptaciones instalar primero y cómo mantener la rutina sin interrumpir la vida diaria. Esta guía reúne criterios claros para revisar baños, escaleras, pasillos y cocinas, y para planificar mejoras progresivas que reduzcan el riesgo sin convertir la casa en un espacio clínico.
Una revisión de quince minutos por estancia es suficiente para detectar alfombras sueltas, pasamanos flojos o zonas sin iluminación nocturna. Si prefieres que alguien te acompañe en la primera pasada, podemos coordinar una visita guiada por tu hogar.
Solicitar una revisiónCoordinadores de cuidados, terapeutas ocupacionales y familias que acompañan a personas mayores nos cuentan cómo aplican las recomendaciones en su día a día.